Salud mental juvenil, ¿cómo evitar desequilibrios?

5 de Febrero del 2016
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Por: Dra. Juliana Riaño Ruiz, miembro de Saluspot y psicóloga. El desarrollo y el crecimiento de un individuo se da durante los primeros años de vida y depende en gran medida del vínculo y la relación que establece con sus padres y luego con el ambiente que lo rodea. Pero somos nosotros, como adultos y seres responsables de su desarrollo, quienes debemos:

  • Buscar armonía y orden en la familia: comprensión y comunicación efectiva, disciplina positiva y límites claros.
  • Crear espacios: donde los jóvenes sean exitosos y tengan un propósito.
  • Crear una red de apoyo: colegio-familia-comunidad.
  • Identificar a tiempo factores de riesgo: cambios de comportamiento, cambio en amistades, fracaso o dificultades escolares, falta de motivación…
Un adolescente necesita la base sólida de su familia para alcanzar sus objetivos y enfrentarse al mundo, logrando ser feliz y tener una vida equilibrada. Para obtener el equilibrio es necesario identificar tres principios básicos indispensables en la familia:
  • Orden: existe una jerarquía que debe ser respetada. Todos tenemos un lugar y una tarea en nuestra familia.
  • Pertenencia: todos los miembros deben ser tenidos en cuenta, necesitamos pertenecer y sentir que pertenecemos incondicionalmente.
  • Equilibrio entre dar y recibir: Toda enfermedad, trastorno o problema de comportamiento refleja una falta de orden.
El síntoma tiene un propósito (darle un orden al caos) La mejor manera de prevenir los problemas es estableciendo normas, límites y rutinas; respetando los tres principios básicos pero, sobre todo, estando alerta ante las situaciones que se presentan diariamente. Para los adolescentes es importante trabajar en todas las áreas vitales, porque complementan su crecimiento sano y armónico. Para lograr su misión personal necesitan trabajar en:
  • Área personal y espiritual: identifican sus valores, principios, gustos, preferencias y creencias, además de la vida espiritual y cómo la enriquecen. Leo, estudio, me preparo para crecer como ser humano. Me conozco.
  • Área familiar y social: cómo me relaciono con las demás personas (familia y amigos) y cómo practico el desarrollo de las habilidades necesarias para esto, dedicando tiempo y esfuerzo. Ayudo a los demás y aporto a la sociedad. Actitud y apertura hacia el otro.
  • Salud y cuidado personal: llevo una vida sana. Hago deporte y como adecuadamente. Me cuido y busco maneras de manejar el estrés. Me valoro y busco mi bienestar.
  • Área académica: disfruto de lo que hago y busco hacerlo mejor cada día, doy más de mí y me siento valorado y reconocido. Dedico el tiempo necesario, sin quitar tiempo de otras áreas de mi vida. Me preparo y estudio para lograr mis metas. Me formo continuamente.
  • Área financiera: sigo un presupuesto para el control de gastos, donde incluyo algo de ahorro, busco consejo para organizar y/o fortalecer mi presupuesto. Tengo un plan financiero.
Los jóvenes requieren de una red de apoyo y de un entorno portector que les permitan un desarrollo emocional apropiado y que los ayuden a relacionarse de forma asertiva en la sociedad. La familia, el sistema educativo y los adultos juegan papel importante.











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