Quimioterapia: efectos, ventajas y desventajas

28 de Junio del 2016
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Por: Redacción Vida y Salud. ¿Qué es la quimioterapia? El oncólogo Mauricio Lema Medina la define como una terapia o tratamiento con base en químicos, que se administran contra el cáncer. La vía de administración de los medicamentos puede ser oral, venosa o subcutánea. La finalidad de estas drogas es matar las células tumorales, mediante el principio de citotoxicidad (envenenar las células) “Infortunadamente, la quimioterapia también puede afectar las células normales, causando efectos secundarios”, declara el especialista. Para lograr la muerte de las células tumorales se requiere la dosis más alta posible, lo cual aumenta la toxicidad, por lo que la distancia que hay entre el efecto que se busca y las consecuencias nocivas es muy corta; esto es, el margen de seguridad es estrecho. ¿Cuáles son los efectos de la toxicidad? Los efectos varían en cada paciente. Las más comunes son: náuseas, diarrea, vómito, mucositis (inflamación o llagas en la boca), fatiga, debilidad, caída del cabello, anemia, leucopenia o disminución de los glóbulos blancos, baja de plaquetas, neuropatía periférica (dolor y hormigueo en manos y pies), infertilidad y pérdida de la menstruación. Puede haber reacciones adversas más serias, como leucopenia febril (baja de defensas con fiebre, lo cual indica infección), daños al corazón, riñones o a los pulmones y hasta cánceres secundarios. No obstante, el experto asegura que los daños graves ocurren en pocos casos: “Por ejemplo, el daño al corazón, que es común en tratamientos con antraciclinas, ocurre en uno de 200 o de 500 pacientes, o sea que es mucho menos del uno por ciento”. Otro punto de vista Para el médico y magíster en administración de la salud John Bohórquez Carrillo, los fabricantes y promotores de estos medicamentos saben que alarga la vida, pero muy poco; con el argumento de que “cualquier día, semana o mes más de vida es ganancia”, se aplica la terapia. Reseña que en los más diversos estudios acerca de su efectividad la quimioterapia no supera al placebo: “Un estudio en Australia, por ejemplo, demostró una sobrevida a cinco años de un escaso 2%, es decir, 98 de cada 100 personas tratadas con quimio mueren antes de los cinco años de inicio del tratamiento”. Según el galeno, se envenena al cuerpo con la vana y peligrosa ilusión de que las células malignas sean eliminadas, y las sanas sigan siendo sanas. Si bien algunos pacientes con diagnóstico de cáncer mejoran, la explicación está en la misma razón que explica por qué algunos de ellos sanan espontáneamente y sin tratamiento médico alguno, o incluso con terapias alternas. Para el Dr. John, “la investigación médica habrá tenido éxito cuando tenga una terapia no tóxica para el cáncer u otras patologías, que alargue la vida, no que alargue la ‘morida’”. Nuestra fuente va más allá y afirma: “La quimioterapia viola el principio hipocrático fundamental de NO HACER DAÑO. Si quienes la fabrican respetaran este principio, dejarían de producirla. Si fuera barata y producida por el Estado o por una entidad sin ánimo de lucro y sin poder propagandístico, no se promocionaría con la misma agresividad que se hace hoy día. El beneficio que produce es tan mínimo que no se justifica. La quimioterapia no solo produce daño, también produce mucho dinero a sus fabricantes y distribuidores”. Testimonio Ana (nombre ficticio para reservar la identidad) se sometió a quimioterapia para combatir un cáncer de mama. Fueron 12 sesiones, una cada semana. Al final, la terapia no fue suficiente y debió someterse a mastectomía doble. Para ella “fue una experiencia con sentimientos divididos porque, por un lado, es un tratamiento que aporta para combatir el cáncer pero, por otro, debilita el cuerpo y trae efectos: bajas defensas, debilidad, mareos, etc.” Destaca como lo más difícil lo largo del proceso de aplicación del medicamento y ver los cambios físicos y estéticos del cuerpo: cambio de color en las uñas, caída del cabello, pérdida de peso, pérdida de apetito y repulsa a ciertos olores y sabores. Sin embargo, siente que vale la pena porque, en su caso particular, logró la reducción del tumor. Recomendaciones Ana les sugiere a quienes deban someterse a esta terapia:

  • Antes: alimentarse sanamente e hidratarse. No ir a las sesiones con el estómago vacío. Tomar el cristal de la penca sábila, como un protector del estómago, antes de las aplicaciones. Durante: relajarse, tener mucha paciencia, seguir hidratándose y comer si lo requiere. “Es importante tener mente positiva, ponerlo todo en manos de Dios, contar con el apoyo de la familia; además, creo que es necesaria la privacidad, pues comentar con todo el mundo, puede generar más intranquilidad”.
  • Después: guardar reposo, no dejar de comer, así no haya apetito; hidratarse, tomar suplementos alimenticios, tomar jugo de guanábana para proteger el estómago de los medicamentos; dormir bien, evitar lugares concurridos, sobre todo después de las aplicaciones; cuidarse del sol y de las personas con enfermedades contagiosas. “No dejar de hacer las cosas que a uno le gusten, disfrutar el tiempo, los momentos en familia, salir, recrearse no encerrarse en un solo lugar y distraer la mente”, aconseja Ana.











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