No comas cuento: Supera los mitos en salud bucal

18 de Octubre del 2017
Compartir:

Todo entra por la boca, pero eso no significa que debas tragar entero cualquier información (o desinformación) sobre el cuidado de este importante órgano. Basta de chismes que corren de boca en boca perjudicando a los ciudadanos: es hora de informarte mejor y de que todo te salga a pedir de boca

 

Por: Vida y Salud

 

La salud oral es una de las áreas de salubridad pública que más enfatizamos: “Lávate los dientes, usa seda dental y visita al odontólogo” se ha convertido con los años en un lema que repetimos hasta el cansancio. Sin embargo, los mitos perviven y, para empoderarte de tu salud bucal, queremos que estés informado sobre cómo tener el mejor cuidado de este órgano fundamental.

 

La principal causa de caries es el azúcar: Cierto y Falso

La principal causa de caries dental es, en realidad, el ácido que producen las bacterias de la cavidad oral que debilita el esmalte y la dentina, y ocasiona dolores y pérdida de dientes. Sin embargo, el ácido que produce estas dolencias es producido por las bacterias de la boca con base en los azúcares que consumimos. Por ende, cepillarse después de cada comida —y especialmente después de consumir carbohidratos— es la mejor manera de prevenir la producción de ácido y la aparición de caries.

 

Es normal que las encías de las embarazadas sangren: Falso

Las hormonas, el aumento del flujo sanguíneo y los mareos de los primeros meses del embarazo condicionan la aparición de gingivitis (inflamación y sangrado de las encías) en un porcentaje elevado de las embarazadas. No obstante, esto no hace “normal” esta situación: acudiendo a controles y limpiezas regulares, cepillándote los dientes al menos tres veces al día, y utilizando seda dental y enjuague bucal, puedes prevenir la gingivitis del embarazo y hacer que tus dientes y encías estén sanos e íntegros por más tiempo.

 

Solo los niños padecen caries: Falso

Cualquier persona que tenga sus dientes naturales puede padecer caries, independientemente de su edad. Pero, dado que los niños consumen más azúcar y a veces tienen menos cuidado al cepillarse los dientes, su riesgo de padecer caries dental puede ser mayor. Esto no implica, ciertamente, que haber salido de la niñez genere una suerte de inmunidad a la caries. Si no sigues rutinas adecuadas de salud oral, puedes terminar padeciendo este molesto proceso.

 

Todas las “cordales” deben ser extraídas: Falso

Las cordales —terceros molares o muelas del juicio— no tienen que ser extraídas en todos los casos. Dependiendo de la forma en que emergen y del espacio que tenga la cavidad bucal, puede ocurrir que estas muelas que aparecen en la adolescencia quepan en la boca y no deban ser extraídas quirúrgicamente. ¡Importante!: Esta decisión debe tomarla tu odontólogo tratante según lo que observe en su consulta y en las pruebas diagnósticas que solicite.

 

Los problemas de encías son una parte natural del envejecimiento: Falso

Con un cuidado adecuado de la cavidad oral es posible envejecer sin padecer problemas de encías. La gingivitis (inflamación leve de las encías) y la periodontitis (inflamación más severa con muerte de tejido gingival, óseo y tejido conectivo) pueden prevenirse asistiendo regularmente a consultas con tu odontólogo y siguiendo rutinas cuidadosas de lavado de dientes y uso de seda dental. Recuerda que la gingivitis y la periodontitis avanzadas causan que los dientes se aflojen y tengan que ser extraídos.

 

Cuando las encías sangran no debo cepillarme los dientes: Falso

Lo primero que debes hacer cuando notes sangrado en las encías es pedir una cita odontológica para detectar qué ocurre. Pero, mientras llega tu cita, no debes descuidar el cepillado (suave y cuidadoso para no agravar las lesiones) y el uso de la seda dental. La causa más habitual de sangrado de encías es por acumulación de bacterias debido a fallas de higiene que no remueven los alimentos de la boca. Si dejas de cepillarte solamente agravarás el problema.

 

Lavarse los dientes en exceso desgasta el esmalte: Cierto y Falso

Lavarse los dientes después de cada comida —idealmente al menos tres veces al día— es un consejo básico y fundamental de salud bucal que no pone en riesgo los tejidos dentales, especialmente si lo haces con la fuerza adecuada y con un cepillo suave o, a lo sumo, de dureza media. Los problemas comienzan cuando te cepillas con fuerza excesiva o con un cepillo demasiado duro. Como es usual en asuntos relacionados con la salud, la clave es la moderación: sé constante y tenaz para lavarte los dientes, pero no te excedas en la fuerza con la que lo haces.

 

Los dientes “de leche” se caen y por esto no hay necesidad de cuidarlos: Falso

Los dientes deciduos (o “de leche”) deben ser cuidados y cepillados con atención, pues, de no hacerlo, pueden caerse prematuramente y predisponer a los niños a problemas dentales o de mordida que se manifestarán a lo largo de la vida. Además, la niñez es ideal para inculcar hábitos saludables como lavarse los dientes y usar seda dental: No dejes pasar este período crítico para enseñarle a los niños a quererse y cuidarse.

 

El gran riesgo de fumar es que mancha los dientes: Falso

Si bien nos preocupamos por la dimensión estética del cigarrillo, que genera manchas en los dientes —lo cual puede ser una magnífica razón para dejar de fumar—, los verdaderos riesgos del tabaquismo son asuntos serios de salud. Fumar predispone a la aparición de cáncer oral y de lengua —con tasas de sobrevida menores a las del cáncer de mama y de próstata— y a la muerte gradual de las encías, generando caída de dientes. ¡Deja de fumar y mejora tu salud oral y general!

 

Si siento mis dientes sanos no necesito acudir al odontólogo: Falso

Lo que alcanzamos a ver y a sentir de los tejidos de la cavidad bucal es superficial y no puede reemplazar a la consulta odontológica. Toda persona debe acudir al odontólogo al menos dos veces al año (cada seis meses) con el fin de detectar cualquier anomalía de manera oportuna, antes de que sus complicaciones se agraven. No te confíes de las apariencias: confía en tu profesional de la salud oral que velará por tu bienestar.

 

El enjuague bucal con alcohol es el mejor: Falso

A veces nos obsesionamos con la higiene excesiva y creemos que cuanto más agresivo se siente un producto, mejor es. Pero los enjuagues bucales que contienen alcohol pueden generar resequedad y desnaturalización de enzimas en la boca. Además, según algunos estudios, parecen estar relacionados con la aparición de cáncer oral. La mejor alternativa es recurrir a productos libres de alcohol: además de ser más seguros para tu salud, suelen arder menos.











Nuestros aliados

Articulos recomendados

Por una Antioquia con Cero Desnutrición
Belleza y función: Una falsa oposición
No comas cuento: Supera los mitos en salud bucal
El reto es vencer la malnutrición en Medellín
Cuidados para niños con infecciones respiratorias
La Mayorista: central de abastos agroalimentario más importante de Colombia
“Salud, Paz y Equidad Social”: Compromiso de todos

Nuestras redes sociales